El ciclo de vida de los pre-proyectos
He leído mucho sobre proyectos, sobre como se gestionan, sobre su ciclo de vida, sobre los factores de éxito, pero he leído poco sobre los pre-proyectos, sobre como se gestionan y como hacen posible que finalmente exista un proyecto.
No hay mejor momento para hacer un análisis de las cosas, que cuando las cosas empiezan o cuando las cosas acaban. Tanto cuando empiezas algo, como cuando lo terminas, te das cuenta, fuera del día a día, de la verdadera naturaleza y esencia de las cosas.
Este año, hace ahora exactamente 8 meses, arrancamos la aventura de Autoritas, y en estos 8 meses he podido apreciar como se gestionan los pre-proyectos, es decir, como nacen, maduran y se recolectan los proyectos. Si, es algo así como la fruta, tienes que plantar el árbol, tienes que regarlo y cuidarlo para que nazca una fruta, la fruta crezca, finalmente la fruta madure y cuando ha llegado su momento la fruta cae, o la recoges, porque ya le ha llegado su momento.
En Administración Pública la generación de proyectos, tiene un camino parecido. Los proyectos hay que plantarlos, es decir, tienes que conseguir plantar tu semilla en el cliente, y él tiene que ser una tierra fértil, es decir, tiene que necesitar lo que les estas explicando o bien, tiene que ser sensible a lo que le explicas y a partir de ese momento empezar a necesitarlo.
De esta forma, se germina al cliente con un proyecto futuro, algo que él necesitaba o algo que de forma innata estaba preparado para recibir y que descubre gracias a ti.
Pero con el germen solo, no hacemos nada. Si tu lo germinas, pero no lo trabajas, el fruto nunca nacerá, o peor aún, alguien vendrá, lo trabajará y finalmente se llevará el fruto.
Porque después de inseminar el germen hay que trabajarlo, hay que cuidarlo, hay que hacer los deberes, hay que responder a cualquier necesidad y sobre todo hay que mantener siempre la llama bien viva. Es algo así como el sol, los proyectos necesitan sol, igual que las frutas, los proyectos deben estar siempre iluminados, si dejas de iluminarlos se apagan y ya es imposible recuperarlos.
En Administración Pública, además, los pre-proyectos, deben seguir un largo procedimiento, debe existir crédito, debe haber voluntad política, debe pasar por contratación, debe abrirse un expediente, para que al final un día, llegue a publicarse el proyecto en un diario oficial.
Una vez publicado el pre-proyecto en un diario oficial, todo el mundo, es decir, toda tu competencia va a saber de la existencia de ese pre-proyecto que quizás has trabajado tu solo, en el mejor de los casos, o con 2 ó 3 competidores, pero a partir de ese momento, ya todos, todo el mercado, esta en igualdad de condiciones, para conseguir que el pre-proyecto pueda convertirse en proyecto y alguien tenga la suerte de poder ejecutarlo.
Una vez el proyecto publicado, se tienen 26 ó 52 días para realizar una oferta, depende del volumen, y cada una de las empresas, empieza a calibrar sus posibilidades y a preparar sus mejores galas, para realizar la mejor oferta.
Solo ganará la mejor oferta y la mejor oferta es la que le ofrece más valor añadido al cliente, por menor precio. No hay más, así de sencillo.
Pues bien, todo ese ciclo viene a durar 9 meses. Desde que se insemina el germen, hasta que la pieza de fruta cae en tus manos. 9 meses de trabajo duro, donde no se puede cometer ni un solo fallo. Porque cualquier error, puede hacer que el proyecto pase a ser un nonato o que se lo quede otro, después de haber invertido tanto tiempo, dinero, ilusiones, trabajo, …
Es posible, que no te enteres de que existe un proyecto 9 meses antes, pero las capacidades de éxito en los proyectos, son inversamente proporcionales al tiempo que hace que te trabajas ese proyecto. De esta forma si te presentas a un concurso que se acaba de publicar y tienes 26 días para prepararlo, tienes menos posibilidades de ganarlo, que si hace 9 meses, que inseminaste una idea.
Todo puede pasar en los proyectos, puedes ‘robar’ un proyecto que insemino otro, así como te pueden ‘robar’ a ti un proyecto que tu inseminaste. Pero en cualquier caso los factores de éxito que determinan que un proyecto se puede ganar o no, serían las 2 siguientes:
1) Latencia en el conocimiento del proyecto, es decir, cantidad de tiempo que hace que conoces ese proyecto. De 9 meses a 26 días, cuanto más tiempo hace que conoces su existencia, más posibilidades tienes de conseguirlo.
2) Tiempo dedicado al pre-proyecto, ¿Has inseminado tu la idea?, ¿Has conceptualizado tu el proyecto?, ¿Has presentado propuestas? ¿Te han pedido presupuesto orientativo?, Cuantas más respuestas afirmativas tengas, más posibilidades tienes de ganarlo.
Al final, todos tenemos las mismas oportunidades y las mismas posibilidades de ganar proyectos, pero esta claro que es necesario invertir y trabajar para conseguirlos, leyendo boletines oficiales, o esperar que te llamen para ir a un concurso, por muy bien que se hagan las ofertas, resta posibilidades para ganar concursos.

