Desvirtualizar anonimatos
Ayer tuve el gran placer de conocer a 2 personas, que no conocía y que fui a visitar como a 2 clientes, a los que explicarles las cosas a las que nos dedicamos. Y digo que fue un gran placer, porque se trata de esos tipos de clientes, que tienen las cosas claras y que tienes la sensación de que te aportan ellos más a ti, de lo que tu les puedes aportar a ellos. En definitiva unas horas para aprender muchas cosas.
Cual fue mi gran sorpresa, cuando descubro que uno de ellos es un blogger anónimo, de los que tengo en mi reader y para mi de lectura obligada. De pronto, le pregunto al cliente, si él, es quien yo creo y él que se siente descubierto, me dice que sí, pero no le gusta que lo haya desenmascarado.
Gran alegría por haber desvirtualizado a un blogger anónimo de los que respeto, gran tristeza al descubrir por la noche que por haber sido descubierto, deja de ser blogger. Me siento culpable de mi descubrimiento y espero que inicie un nuevo blog, con una nueva identidad, y prometo que la próxima vez aunque descubra a alguien, no diré nada.
Como le prometí, no le descubro en público, ni en privado. Como el ya sabía, no me iba a resistir en postear la experiencia.


El blog algunas veces es una pasión oculta
Javier,
Si me lo permiites, escribiré unas líneas de “despedida virtual” en tu blog.
Quiero daros las gracias a todos los que me leíais, y también a los que leía, por compartir conmigo casi un año de blog, he aprendido mucho con vosotros y no me cabe duda que ese conocimiento será bueno para muchos proyectos e iniciativas.
También quiero daros una pequeña explicación sobre mi anonimato, porque os lo debo. Siempre he alabado el comportamiento de escribir frontalmente, pero yo no podía permitirmelo. Algunos pensareis que soy un poco exagerado, pero yo soy “nativo digital” (según las versiones más light) y he sufrido en mis propias carnes la cara oscura del “exito virtual”: el conocimiento bueno o malo, verdadero o falso, se transmite de modo viral y puede llegar a hacer mucho bien y mucho mal a las personas.
Siempre he creido, y practicado, que “a caminar, se aprende caminando” y mi máximo objetivo era el aprendizaje, por eso me puse manos a la obra. Objetivo que, a mi entender, es incompatible con la moderación y reflexión que requiere un blog firmado por mi. Creo que he superado la prueba con creces y uno de mis hitos era eliminar mi blog el dia en que mi identidad fuera descubierta. El final era inevitable, y yo, lo sabía.
Muchas gracias a todos y seguro que seguiré dando guerra, ¿en otro blog? ¿con otra identidad? ¿con la mia? lo pensaré.
Javier, para mi también fue un gran placer compartir ideas contigo