El e-mail en coma
Hace días que tenía pensado escribir sobre la muerte anunciada del e-mail y he leido un post publicado por Enrique Dans, que me hace rescatar la idea.
El e-mail no tiene futuro y lo que no tiene futuro acaba desapareciendo,
¿por qué no tiene futuro el e-mail?
- Porque es intrusivo.
- Porque su crecimiento es exponencial y virico llegando a provocar la imposibilidad de atender y responder a todo lo que se recibe.
- Porque no ayuda a la productividad, sino que muy al contrario la resta.
Por todas estas razones …
- Cuando ya no se puedan responder todos los e-mail que se reciben por lógica dejarán de enviarse e-mails.
- Cuando de forma individual nos demos cuenta de que el mail no nos ayuda a ser mejores tenderemos a ir dejando de usar el e-mail.
- Cuando constatemos que el e-mail es una de las mayores causas de perdida de productividad y de competitividad las empresas lo iran reduciendo e incluso’prohibiendo’
Y por todo ello, yo creo que el e-mail esta llegando a su fin.


Pero el coma todavía le durará al menos un par de años…no creo que sea tan inminente su desaparición…
Raquel y más de 2 años, lo que no tengo tan claro es que sea igual que ahora o que no empiece a tomar otro rumbo. No veo como puede ser sostenible la cantidad de e-mails que vamos recibiendo todos los días.
Por una parte sí; por otra, hay otros puntos importantes a solventar antes de que desparezca el e-mail.
- Me permite estar en contacto asíncrono con un gran número de persona a las que por algún motivo (tiempo, dispersion geográfica, …) no puedo seguir viendo a diarío.
- No veo de qué otro modo podría atender todas las comunicaciones (relaciones) en el trabajo sin el e-mail. Cada vez que respondo un e-mail invierto el tiempo justo para ello. Cuando llamamos por teléfono o visitamos a alguien, precisamos de un tiempo de establecimiento de la conversación, despedida y mensaje de cortesía. La productividad se pierde cuando las herramientas se utilizan mal; obviamente, cuando el correo se usa para desviar la atención del trabajo u otros cometidos.
- ¿Se pierden las relaciones cara a cara? Yo diría que no. A mi me encanta utilizar el correo para tratar temas offline, y de modo bastante frecuente, levantarme a conversar con los compañeros o llamarles por teléfono.
- ¿De qué otro modo podemos destilar la información que nos interesa de la que no? Una bandeja de entrada saturada, ¡perfecto! Pero podemos crear carpetas con prioridades, objetivos, eliminados, e incluso delegarlos.
Básicamente se trata de un binomio tiempo-dinero.
Quizás en algún momento desaparecerá el e-mail, pero todavía tiene que aparecer alguna herramienta más potente que la substituya.