Dialéctica parlamentaria
Hoy mientras conducía y escuchaba el debate sobre el “ajuste presupuestario”, he oído que el Presidente hacia referencia no se porque a la “dialéctica parlamentaría” y me ha parecido que esa era la palabra que estaba yo buscando, para explicar un recorte de prensa que me traje desde Argentina y fechado el 9 de abril por el “Buenos Aires Herald”.
La noticia titulada “Incongruous Congress” explicaba que por 2 veces se habían tenido que suspender las sesiones parlamentarias previstas por falta de quorum, tanto en el Congreso, como en el Senado. Al parecer, para que se pueda celebrar una sesión parlamentaria, deben estar al menos un porcentaje mínimo de los diputados, y en esas ocasiones no hubo el quorum suficiente.
De la noticia se extrae que el partido de la oposición acusa al partido del gobierno y que los del gobierno acusan a la oposición de que no exista el quorum suficiente. Llama la atención que una de las Diputadas culpe al Presidente de la cámara por haber suspendido la sesión “sólo 45 minutos después de la hora prevista”.
Claro, ya sabemos que un parlamentario debe hacer más cosas que asistir a los plenos, pero la asistencia a los plenos y lo que hoy nuestro Presidente llamaba “Dialéctica Parlamentaría” es la parte inexcusable de cualquier Diputado y Senador. Podrá ser mejor o peor gestor, podrá trabajar más o menos, pero lo que no le debería faltar a ninguno de ellos es capacidad de “Dialéctica” y deberían poder demostrarla.

