Vendo Felicidad
Pregunta Francisco Marco Serrano en twitter lo siguiente: , “Analizando la posibilidad de ‘micropagos’. Qué bien intangible comprarías por 6€?, y por 3€?, y por 1,50€?. “no se muy bien que pensar a su pregunta, ¿por qué lo preguntará?, dice que lo hace analizando la posibilidad de ‘micropagos’. Pero se me ocurre una respuesta, aunque demasiado larga para responder en un tweet, así que aquí va mi respuesta.
Yo tengo el producto Francisco, el intangible que buscas es la Felicidad. Imagínatelo: Vendo Felicidad, precio 1 Euro, incluso si quieres por 100 Euros. Y si lo consigues te haces de oro.
Curioso, si buscas con google, te darás cuenta de que es un Océano Azul, no hay nadie, absolutamente nadie, que hoy, al menos a través de internet, se dedique a vender Felicidad, así como suena. Seguro que hay quien vende cosas que te acercan a la felicidad, pero que te la aseguren, ahí no hay nadie.
¿Pero qué es felicidad? Pues eso depende.
Según Aristóteles: La capacidad de autorrealizarse, es decir la capacidad que tiene uno mismo de cumplir sus propias metas.
Según los cínicos: Llegar a ser autosuficiente, valiéndose por uno mismo, sin depender de nadie.
Según Epicuro: Es la capacidad de experimentar placer intelectual y físico consiguiendo el poder evitar el sufrimiento mental y físico.
Nuestro producto, el que yo te propongo, debe ser una mezcla de todo eso, es decir, un producto capaz de autorealizarse a quien lo adquiera, que sirva para alcanzar tus metas, a la vez que sirva para ser autosufiente sin depender de nadie (no hace falta que diga que lo ha comprado por internet) y que todo ello produzca un inmenso placer intelectual y físico.
Con todo esto, el resto es fácil Francisco, solo hay que conseguir poner en valor el producto y diseñar bien la campaña de lanzamiento, todo lo demás vendrá solo.


Habrá que pensar en ello; en primer lugar, hay que averiguar si lo que se venderá será la felicidad en sí, como un fin, o algún medio que permita alcanzarla. La felicidad deberá ser sostenible, sino estaríamos hablando de meras dosis, que sólo calmarían el ‘mono’. No deberemos confundir felicidad con ilusión, sino estaríamos vendiendo humo.
Desde luego, si se consigue este producto, humm, servicio, incluso vendiendolo a 1 EUR efectivamente nos forrábamos. ¿Podremos diseñar tal producto?: estamos en ello.
Ahh, y lo olvidaba, ¡para vender felicidad, hay que ser feliz!.
Leer filosofía y entenderla antes de acostarse es felicidad que vendéis gratís.